¿Obesidad o inflamación?

6 noviembre, 2016 by admin0
INFLAMACION.jpg

Quizás uno de los factores más aceptados por la ciencia médica, hoy en día, es la inflamación, que es un tema recurrente sobre todo en las personas que continuamente tienen el abdomen abultado y que resulta ser molesto y muchas veces doloroso. Siempre buscamos a toda costa cómo quitar esa sensación, pero pocas veces vamos al problema de raíz.

Hablemos de la inflamación: ¿qué es? Es un proceso del cuerpo, una serie de reacciones bioquímicas que suceden en el organismo; sin embargo, contrario a lo que pudiera pensarse, es un mecanismo que desarrollamos para poder sobrevivir; entonces, ¿es bueno o es malo? Gracias a la inflamación estamos vivos: es útil para protegernos de infecciones, de algún daño, herida, lesión, entre otras.

Entonces, para efectos prácticos, la inflamación es una señal de tu cuerpo que te indica que debes sanar algo; ya sea que debes hacer alguna cosa para sanarlo o dejar de hacerla para ver los resultados.

Para dejar más claro lo anterior, pensemos en el ejercicio. Cuando cargas pesas, ¿qué sucede? Primero, se inflama la zona y eso es una señal de que estás acabando con las fibras musculares; el resultado es una regeneración de músculos más robusta y más fuerte, ¿cierto? Entonces, ¿sirve la inflamación?

La inflamación puede ser un gran aliado, sólo hay que saber, como siempre, escuchar a nuestro cuerpo. ¡Conócete! Aquí te dejo algunas raíces de la inflamación y cómo prevenirla.

[themecolor]✦[/themecolor]   Deshidratación

Por ejemplo, el alcohol deshidrata, y no sólo genera toxinas en el cuerpo —el alcohol en sí es una toxina— sino que, al tomarlo, tu cuerpo genera más toxinas en consecuencia. ¿Qué hacer? Mantener el cuerpo hidratado, no sólo cuando bebas alcohol, sino todo el tiempo. No me cansaré de decirlo: un litro de agua al despertar hace mucha diferencia a favor de nuestro organismo.

[themecolor]✦[/themecolor]   Azúcar y harinas de la industria

Si hay azúcar, hay inflamación. Existen personas que dicen que no pueden dejar los azúcares y los carbohidratos. En esencia, sí, mucho tiene que ver con el hígado y estar insatisfechos es derivado de la mala alimentación —aquella que no está equilibrada— y de darle a tu cuerpo comida sumamente procesada. Otro ejemplo de ello es el acné, que es un proceso inflamatorio y que, salvo el período menstrual en las mujeres o cambios en el metabolismo, está presente gracias a las grasas en exceso, azúcar y harinas industriales.

[themecolor]✦[/themecolor]   Dormir de más

El cuerpo está hecho para usarse, no para estar postrado por mucho tiempo. La clave es reconocer por qué tu cuerpo está cansado. Si tuviste unos días difíciles, cargados de estrés o esfuerzo físico, evidentemente tendrás la necesidad de descanso; pero si todo el tiempo sientes esa fatiga, algo no está bien y, créeme, la panacea no es estar en cama.

[themecolor]✦[/themecolor]   Exceso de calcio

Las dosis de calcio que se toman actualmente las personas, especialmente las mujeres, son desastrosas para el cuerpo. En los años noventa, cuando estaba haciendo la parte de ginecopstetricia, había una especie de ley en los médicos de recetarle a todo mundo calcio. Años después, la ciencia ha mostrado que es uno de los errores más grandes que hemos causado, pues el cuerpo tiene mecanismos increíbles para regular el calcio, diseñados por la naturaleza, y nosotros le damos al cuerpo calcio sintético. Siempre que hay calcio, hay inflamación.

[themecolor]✦[/themecolor]   Estrés y sedentarismo

Curiosamente, el estrés frecuentemente está asociado al sedentarismo. Volvemos a lo mismo: nuestro cuerpo es una máquina perfecta que ha sido diseñada para usarse. ¿Te has puesto a pensar que los ganglios, esas bolitas que de pronto se inflaman, no necesariamente tienen raíces infecciosas? En algunas ocasiones surgen problemas inflamatorios por estrés y falta de nutrientes. Por otro lado, un poco de ejercicio diario, mantenerte en movimiento, liberará buena cuota de estrés y podrás prevenir algunas inflamaciones que a largo plazo pueden complicarse. ¡Muévete!

 

Podríamos hablar de todas las fuentes inflamatorias y pasaríamos horas y horas desmenuzando cada una de ellas, pero es mucho más sencillo hablar de cómo evitarlo: come bien, come sano, aléjate de los azúcares y harinas, deja a un lado lo sintético y, sobre todo, escucha a tu cuerpo.

Después de conocer esta información, ¿cuál es tu primera acción a tomar? Recuerda: si necesitas ayuda y/o nos quieres regalar un feedback no dudes en escribirme a patricia@patriciarestrepo.com o llámanos al 5281  7040


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


Cambiando la vida de miles de personas con su método, poniendo especial énfasis en los sistemas digestivo, hepático y hormonal; los que considera los más importantes.