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LA IMPORTANCIA DE LAS GRASAS EN LOS NIÑOS.

Las grasas son clave, eso ya lo hemos hablado. Sin embargo, a muchas personas, aunque lo saben, les parece que puede llegar a ser secundario o les parece que pueden comerlas una semana sí y otras no. La recomendación siempre será la misma: incluirlas. Pero, ¿qué pasa cuando se toma la decisión de ceder a la petición de los niños de sustituir las grasas por algún dulce o cereales de la industria o cualquier otro alimento procesado? Definitivamente estamos ayudando a que crezcan sin buenos soportes.

En mi caso, que conozco la salud de mis hijos hasta donde la ciencia lo permite hoy en día —les hago análisis bioquímicos cada año—, realizo una estrategia para ellos y cómo manejarlos. Debo decir que, en general, para todos los niños las grasas son importantísimas porque están en proceso de aprendizaje y crecimiento; desde luego, quiero lo mejor para mis hijos y esa es la razón por la que trato de sembrar conciencia en ellos para que prefieran lo mejor de la naturaleza.

El día de ayer, por ejemplo, desayunaron pescado con aguacate y aceite de oliva. El más chiquito me dijo: “mami, esto se parece a la comida de Asia”. Tomé la oportunidad y le pregunté que cómo eran los asiáticos, haciéndoles notar que son buenos en matemáticas, en robótica, etc., dejándoles ver que la alimentación es un factor importante para el aprendizaje. Por otro lado, probablemente ya lo saben, uno de ellos tuvo una caída hace tiempo y debo reforzar todo para ayudarle a su cerebro.

Algo que siempre me ha preocupado un poco es qué comerán mientras no estoy y por eso pongo de mi parte: al darles comida de verdad, con grasas, me aseguro de que no tengan hambre y antojos; además, independientemente de eso, siempre trato de hacerles notar que es mucho mejor, que los hará más fuertes una fruta que viene de la naturaleza a las golosinas.

¿Qué te recomiendo para tus hijos?

Lo primero es generar conciencia en ellos, esto es el mayor beneficio que les harás porque será para toda la vida. Enséñalos a elegir siempre lo natural VS lo industrial.

Haz platillos coloridos. Por lo general los niños son más sensibles a los colores —piensa en las cajas de cereales: tienen colores, figuras, dibujos, etc., que los niños prefieren—. Entonces, lo que te recomiendo es que su comida tenga colores: ensalada con betabel, pescado con aguacate, verduras, lo que se te ocurra, utiliza toda tu creatividad.

Si no desayunaron en casa y se van a la escuela, asegúrate de darles un lunch que contenga grasas: coco en trocitos, nueces, etc.

Lo mejor que podemos hacerle a nuestros hijos es educarlos, pues el beneficio durará para toda la vida. Aprende y enséñales qué es lo mejor para ellos.

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