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¿SABÍAS QUE TU CUERPO TIENE “TUBERÍAS” AL IGUAL QUE UNA CASA?

En la Medicina convencional no se habla mucho del sistema linfático; es un sistema que tenemos abandonado puesto que no lo vemos; es decir, el sistema hepático y el digestivo los podemos ubicar, de forma general, en el hígado y el estómago, respectivamente, pero el sistema linfático no, y por ello no vemos los beneficios que tiene.

En resumen, el sistema linfático son todas las tuberías de nuestro cuerpo; es por donde pasa todo lo que desechamos. Es muy importante porque todos los sistemas requieren de él puesto que por ahí se van los desechos.

Algunas de las características más importantes del sistema linfático son:

  1. Entre mayor sea el nivel de toxicidad alto, más trabajo tendrá y en consecuencia más apoyo va a necesitar.
  2. Responde a los cambios hormonales y factores mecánicos.
  3. No tiene válvulas. No es como las arterias que bombean, sino que va a presión, lo que hace que el flujo sea más vulnerable.

Este sistema requiere de toda nuestra ayuda desde dos perspectivas: cómo nos alimentamos y cómo vivimos. De esto último, toma en cuenta:

  • La posición: si por tus actividades requieres estar sentado, si puedes, al menos 5 minutos de cada hora levántate, estira y/o camina.
  • Estar sentado todo el tiempo es una mala costumbre.
  • No a la ropa ajustada: las modas van y vienen, pero cuando está de moda utilizar ropa muy ajustada, estás sacrificando el sistema linfático.
  • Ejercicio: es un gran aliado para apoyar al sistema linfático; no sólo hablo de natación, gimnasio, spining, entre otros; también es muy recomendable el movimiento continuo.

Algunos tips para el apoyo mecánico del sistema linfático:

  • Si te llaman al celular, toma la llamada de pie, caminando, no sentado.
  • Eleva las piernas en la noche; esto apoya también a la circulación.
  • Es mucho más efectivo moverte y caminar frecuentemente que estar una hora en el gimnasio, para la longevidad y la salud óptima.
  • Sí, no somos pelotas, pero rebotamos y eso tiene un impacto positivo. Al caminar, nuestro cuerpo rebota levemente y eso ayuda a que el sistema linfático drene. Te recomiendo rebotar con una pelota de pilates: siéntate en ella y rebota un poco; no tiene que ser muy fuerte, con pequeños rebotes está perfecto. O, si puedes, usa trampolín, que además son divertidos.

Ahora bien, veamos algunos puntos que debes tomar en cuenta para que todo funcione de forma óptima e integral:

  • Tener una buena digestión es clave, pues el sistema linfático se origina en el sistema digestivo. Si tienes reflujo, gastritis, cólicos, entre otros, encárgate de darles solución de raíz, pues se afecta también el sistema linfático.
  • Consume yodo, pues éste disminuye la actividad del sistema linfático, lo apoya. En toda la comida del mar lo encontramos: la sal, los pescados, mariscos, algas, etc.
  • Consume betabel, ya que es un gran recurso para ayudar al hígado y al sistema linfático.
  • Incluye en tu dieta arándanos frescos (o congelados, en caso de que no los encuentres) y en general todas las bayas. Es importante que los consumas frescos, pues las bayas secas contienen mucha azúcar, que no todas las personas pueden asimilar, y en algunas ocasiones los fríen con aceite de palma.
  • Hidrátate. El agua es clave por una sencilla razón: si no tienes suficiente agua en las tuberías, no hay suficiente presión y, por lo tanto, no se van todos los desechos.

Como viste, el Sistema linfático es importantísimo para tener una salud óptima. ¡Apóyalo!

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