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¿POR QUÉ RETENEMOS LÍQUIDOS?

  • Los zapatos me aprietan al terminar el día.
  • Cuando despierto y me arreglo para salir, los anillos no me quedan.
  • Si aprieto un poco, mi piel tarda en regresar a su color.

Muchas personas están familiarizadas con alguno o más puntos de los que están arriba. Pareciera que es un tema de vez en cuando, pero no, la retención de líquidos es muy común. Para algunos, tomar diuréticos como si fueran caramelos es la solución y no es así.

¿Qué es la retención de líquidos? En términos generales es tu cuerpo protegiéndote y haciendo su trabajo, y muchas veces puede estar luchando contra algo; otras tantas puede estar buscando nivelar la fluctuación de líquidos y minerales. En vez de “tapar” esta retención, es mejor apoyar a tu cuerpo en el proceso y eliminar lo que pude estar causándola. Los recursos farmacológicos no son la panacea; sin embargo, todo aquello que viene de la naturaleza siempre será más efectivo, pues ella sí que es sabia.

Una persona que toma diuréticos es más propensa a tener problema de retención de líquidos durante más tiempo con respecto de otra que va al problema de raíz. Aquí te doy algunas de las principales razones:

  • Deshidratación. El cuerpo sabe que no hay líquidos y se prepara guardando todos los líquidos posibles.
  • Problemas hormonales. Pregúntate: ¿qué estoy haciendo que mi cuerpo tiene que reaccionar de esta forma?
  • Alimentación incorrecta. ¿Exceso de grasas inestables, irritantes innecesarios, comes cuando no tienes hambre? Escucha tu cuerpo y come sanamente.
  • Inactividad física. ¡Vamos! Una caminata diariamente no sólo te ayuda a disminuir la retención de líquidos, también activa tu sistema digestivo y te hará sentir mucho mejor.
  • Cuando éstas aparecen, a veces viene la retención de líquidos y, como seguramente sabes, también la temperatura alta: son procesos para defenderte.

Fortalecer tu cuerpo requiere más observación, más trabajo, sí, pero los resultados son extremadamente más duraderos. Toma nota, esto te ayudará:

  • Hidrátate. Toma al menos 1 litro de agua al despertar y bebe más durante el día.
  • Té de perejil. Tómalo tres veces al día de ser necesario. Esto es súper útil cuando tienes retención de líquidos o inflamación transitoria —no patológica—, y apoya los procesos hormonales.

Haz un bien sin hacer un mal en tu cuerpo; los diuréticos ayudan por tiempos muy limitados y hacen trabajar órganos sin necesidad. Desde luego, si la retención de líquidos en tu caso es continua —patológica—, entonces revisa qué estás haciendo y toma medidas al respecto.

Como siempre, recuérdalo: tú eres tu mejor médico.

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