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¿Cada cuánto tiempo vas al baño?

Hablemos de un tema que quizás no estamos acostumbrados a tocar abiertamente y que proba- blemente sea uno de los factores que nos ayudan a saber cómo está nuestro cuerpo: nuestra materia fecal; sí, la popó.

Veamos qué tanto conoces de ti y qué puedes aprender de esto:

¿Cada cuánto tiempo vas al baño? ¿1 vez al día, 3 veces al día, 3 veces a la semana..?

¿Qué es lo normal? o, más bien, ¿qué es lo óptimo?
¿De qué color es tu materia fecal?, ¿negra, verde, café, rojiza..?
¿De qué forma es: líquida, chorritos, tiras tipo gusanos, un gusano largo, bolitas?

Todas las características anteriores nos dan información acerca de cómo está nuestro cuerpo. Por ahora, enfoquémonos en la frecuencia ¿cada cuánto tiempo vas al baño?

Cuando estaba en la carrera de medicina, lo normal se consideraba lo que fuera constante en una persona; es decir, si alguien va una vez a la semana y mantiene esa frecuencia, entonces es normal; lo mismo si va una vez al día o tres veces. En realidad esto nunca me hizo mucho sentido, pues quedarse con materia fecal guardada en nuestros intestinos más tiempo de lo necesario no puede traer muy buenas consecuencias.

Ahora, si miramos las medicinas antiguas, en todas ellas se considera que lo óptimo es evacuar más de una vez al día, especialmente si comemos más de una vez. Esto tiene más lógica, ¿no?

Si analizamos para qué es la evacuación, vemos que es el proceso final de la digestión, del cual dependemos para desalojar todo lo que no necesitamos en nuestro cuerpo. ¿Y cada cuánto tene- mos esto que nos sobra? Pues cada vez que comemos hay desechos que el cuerpo produce. La misma naturaleza nos lo muestra.

Si vemos al ser humano en su forma original, a un bebé, éste nos muestra nuestro estado óptimo:
ir al baño después de que comemos. 

EL ESTREÑIMIENTO

Desafortunadamente, un gran porcentaje de la población sufre de estreñimiento y tomar laxantes es un tema muy común hoy en día. Hay personas, por ejemplo, que consumen de uno a 15 laxantes diarios durante años, creando una dependencia fisiológica que deteriora cada vez más el funcionamiento intestinal. Una vez que le “ayudas” al cuerpo, éste se acostumbra y deja de hacerlo por sí sólo, creando un círculo vicioso en el que cada vez se necesita más cantidad de laxante.A la larga siempre dejan de funcionar y no cultivan buena salud.

Ahora, ¿cómo lograrlo? Depende en gran medida de dónde estés, pero, para apoyar el correcto funcionamiento del intestino, puedes iniciar con metas graduales:

EDUCA A TU CUERPO

  • Ve al baño siempre que tengas la necesidad.
  • Ve al baño todas las mañanas, aunque no tengas ganas, y siéntate unos 2 a 5 min. para crear la costumbre.

APÓYALO MECÁNICAMENTE 

  • Mastica, mastica, mastica.
  • Muévete después de comer: sal a caminar unos 10 a 15 min al terminar.
  • Tómate 1 litro de agua en ayunas, ¡este tip ha ayudado a muchos!
  • Bebe una taza de agua caliente después de las comidas; puedes añadir un poco de limón.

APÓYALO QUÍMICAMENTE 

Lo anterior son acciones sencillas que le darán a tu vida un cambio favorable. Intenta hacerlos en la medida de lo posible y comienza a disfrutar un cuerpo libre de desechos.

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