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¿Qué hay detrás de la industria de los alimentos: ciencia o mentiras?

Tiene ya mucho tiempo que los humanos nos dimos cuenta de que, tarde o temprano, los recursos naturales que tenemos en el planeta no serán suficientes para abastecer a la población mundial.

A partir de esto, muchas de las industrias encargadas de proveernos de los productos para satisfacer nuestras necesidades básicas han tenido que modificar sus procesos de producción con el fin de dar abasto a una población que se encuentra en constante crecimiento.

Uno de los casos más claros y en el cual nos enfocaremos en este artículo, son los cambios que se han ido dando en la industria alimentaria y cómo sus procesos de producción han evolucionado a tal punto que ahora es más difícil encontrar productos naturales y orgánicos que procesados. En pocas palabras, comer sano y natural se ha vuelto un lujo.


¿A quién le convienen la promesas hechas por las empresas de alimentos: a la industria o a tu cuerpo?

Como siempre les he dicho: nuestra salud y nuestro estado físico dependen en gran parte de la manera en la que nos alimentamos, pues es de la comida de donde extraemos todos los nutrientes que nuestro organismo necesita para sobrevivir y funcionar adecuadamente.

Se escuchan rumores y salen noticias que a todos nos impactan por la forma en la que ahora se producen los alimentos que consumimos. Que si los animales son inyectados con hormonas para que engorden, que las frutas y vegetales han perdido sus nutrientes a causa de los procesos a los que se les somete para hacerlas más resistentes a los cambios climáticos y a las plagas. Que las etiquetas de los alimentos nos mienten y que los sellos de calidad que identifican o dan estatus a ciertos productos se venden al mejor postor.


La industria desde adentro

Recientemente la escritora y periodista Joanna Blythman publicó un libro titulado Swallow this: Serving Up the Food Industry´s Darkest Secrets. El libro trata sobre lo que realmente sucede dentro de la industria de los alimentos procesados, las técnicas que utilizan para la creación de estos productos y los trucos que usan para que los alimentos luzcan frescos y aparenten ser saludables.

Para poder realizar la investigación Joanna se infiltro cuidadosamente en diversas empresas logrando tener acceso a juntas e información exclusiva únicamente para los miembros de dichas empresas.

“Me di cuenta de que hay tantas cosas sucediendo detrás de la fabricación de alimentos. La mayoría de los consumidores no tenemos la menor idea y no se nos permite saber. Ni siquiera se podría confiar en las cosas que parecen ser alternativas saludables,” dice ella.

Esto puede parecer desconcertante para muchas personas que tratan de cuidar su salud y leen cuidadosamente las etiquetas que los productos traen. Sin embargo, lo que revela dicha investigación es que existen aditamentos que nunca serán mencionados en las etiquetas.

Las industrias se esconden detrás de argumentos legales diciendo que los ingredientes que utilizan son “secretos comerciales” y que únicamente lo hacen para proteger las patentes de sus productos de la competencia.

¿Pero qué ingredientes son los que necesitan o quieren esconder cuando lo que venden son frutas, verduras o carnes enlatadas? ¿Acaso hay una receta especial y desconocida para crecer verduras o fruta? ¿Acaso es necesario esconder lo que contiene la carne que nos venden? El que no quieran revelar lo que sus productos contienen sólo indica una cosa: sus productos son alterados químicamente y es probable que los químicos que utilizan sean dañinos para la salud a pesar de que cuenten con su sello de producto orgánico o libre de GMO.


“Clean Label” 

En la industria alimentaria se usa el término Clean Label”, que hace referencia a tener una etiqueta limpia. ¿Qué quiero decir con esto? Las empresas productoras de alimentos se dieron cuenta que a los consumidores no les gustaban los nombres químicos largos en la lista de los ingredientes. Estos nombres son conocidos como “contaminadores de las etiquetas” y fue así que surgió el término Clean Label, cuyo objetivo es eliminar los nombres de los aditivos y de los químicos para sustituirlos por ingredientes que suenen mejor.

Por ejemplo:

Concentrado de jitomate en lugar de colorante; bebida sabor a fruta natural que es otra forma de decir conservador; producto bajo en grasas, lo que significa que tiene grandes cantidades de azúcar añadida.

Así que recuerda: los sustitutos utilizados en las “Clean Labeles” realmente son aditivos con otro nombre. No son más sanos. Simplemente suenan mejor.


¿Cómo ha afectado la publicidad y la mercadotecnia nuestra forma de consumo? 

De acuerdo con un artículo publicado por el Dr. Mark Hyman y el Dr. Joseph Mercola, la industria de los alimentos procesados es impulsada principalmente por la percepción de salud.

“La percepción es una buena palabra para entender lo que planea la industria de alimentos procesados. Ellos tienen esta cosa llamada “percepción de naturalidad”. Todo su trabajo es intentar darte ingredientes que suenen naturales pero que en realidad no son lo mismo que natural”.

“Otra caso es la calidad similar a la frescura. La industria ya no menciona la palabra frescura. Hablan de una calidad fresca. Hay una serie de tecnologías que pueden utilizar detrás del escenario y sobre todo en las etiquetas de los productos que llevan el término de calidad fresca. Todo lo relacionado con la naturalidad y frescura está siendo manipulado constantemente.”


Algunas de las mentiras más populares promovidas por la industria alimentaria.

1. Las grasas son las principales causantes de las enfermedades cardiacas.

2. Comer grasa te hace aumentar de pesp.

3. Los endulzantes artificiales son alternativas seguras al azúcar para los diabéticos y ayudan a bajar de peso.

4. La soya es un alimento saludable.

5. Los huevos son fuentes de colesterol.

6. La leche pasteurizada es buena para la salud.

7. Los alimentos transgénicos son seguros y similares a los naturales.


¿Qué nos conviene consumir? ¿Podemos confiar en los sellos de calidad que la industria nos ofrece?

De entrada hay que entender algunos puntos importantes sobre este tema:

•     No existe ninguna institución que realmente verifique los procesos que se utilizan en la industria alimentaria o que regule la información que las empresas dan a sus clientes en las etiquetas de los productos. En resumen: los sellos de calidad se venden al mejor postor.

•     Los sellos de calidad están enfocados en la limpieza de las fábricas y de los medios de transporte mediante los cuales trasladan los productos. No están enfocados en la manufactura de los productos.

•     En México existen tres tipos de sellos: México calidad suprema, Certificación tipo Inspección Federal y Good Agriculture Practice. Para más info consulta: http://www.mexicoproduce.mx/sellos.html


Nuestra recomendación

•     Siempre lee los ingredientes que contienen los productos y no te vayas por los ingredientes que no conozcas.

•     Come lo más natural posible.

•     No te creas todo lo que la industria promueve.


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